EVELIN LEMUS

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Noviembre 03, 2020 0 Comentarios

Soy Licenciada en Comunicación, Estilista y Maquillista, pero la mejor profesión es ser madre. En el momento que me convertí en mamá, todo cambió para mí. No es que "NO PUDIERA", al contrario es el momento en que quería ser mejor y la super héroe de mi hija. Pero aún cuando daba todo de mí, no tenía el tiempo necesario, así que después de un año que mi mamá Mary Kay® estuvo llamándome y diciéndome que sería un buen negocio vender cosméticos de belleza y líneas del cuidado de la piel y al final me convenció.

Entré con miedo al fracaso, pero tenía mucho entusiasmo. Recuerdo que dije "Si pude vender equipo de construcción (en mi anterior trabajo lo hice) podré vender lo que más me encanta, maquillaje". Pero fue más que eso, nosotras las Consultoras Mary Kay® vendemos vida, confianza, amor y seguridad. No hay una sola mujer a quién yo le haya vendido algo sin haberla ayudado antes emocionalmente y creo que eso es lo que más me ha encantado, poder ver en ellas esa felicidad y esa seguridad al usar los productos. La mayoría de mis clientas se convirtieron en mis amigas, ellas se merecen lo mejor, porque así como yo entrego felicidad en una bolsita para ellas, recibo a cambio mucha vida y una sonrisa.

Puedo estar cerca de mi hija y no me pierdo ningún momento con ella. Aún cuando tuve un accidente en Enero 2020 y estuve en cama, pude vender desde las redes sociales y realmente eso me hace estar agradecida con Dios, definitivamente él tiene el control de todo y sabe que es lo mejor para nosotras, él nos quiere ver triunfar y aquí estoy yo una pequeña muestra de lo que el negocio Mary Kay® puede hacer en una mujer, ahora tengo bolsos, muchos bolsos para elegir cuando deseo salir, he ganado premios y también productos y esa es la mejor parte, porque no sólo es mi negocio, yo también me cuido al mismo tiempo.

Lo mejor de todo esto es que terminó con lo primero, "puedo entregar pedidos, puedo hacer sesiones de la piel junto a mi hija. Cuando no la llevo preguntan por ella y realmente es mi asistente en éste negocio, y termina ganándose a nuestras clientas con su sonrisita. Ella es mi ángel y mi motor. Por eso no dudo en recomendar el negocio a otra mujer, porque sé que les cambiará la vida a ellas y a sus hijos. Sé que será completamente diferente se los aseguro.

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