Ama tu piel con Mary Kay®

Consejos para proteger tu piel durante el verano

Se acercan los días de sol, playa y arena, momentos perfectos para descansar, relajarnos, pero también para prestar mayor atención a nuestra rutina de cuidado personal.

¿Qué sucede durante esos días?

Todas disfrutamos de esa temporada donde podemos lucir vaporosos vestidos, faldas o nuestro traje de baño favorito, y reunirnos con amigas o familia a la intemperie. Es importante que protejamos nuestra piel durante todo el año, pero debemos prestar mayor atención a esos meses donde el sol se encuentra en su máxima expresión.

Nuestra fuente natural de radiación ultravioleta (UV) es el sol y posee beneficios para las personas como la producción de vitamina D, esencial para ayudar al cuerpo a absorber el calcio y el fósforo de los alimentos; sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda de 5 a 15 minutos de exposición, 2 o 3 veces por semana. Durante el verano ese tiempo aumenta.

Los riesgos por exponernos más de la cuenta, según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), son: De no emplear protección para los ojos, aumenta el riesgo de enfermedades potencialmente cegadoras, quemaduras cutáneas debido a que los rayos UV penetran la piel y dañan las células, envejecimiento prematuro y cáncer de piel, el más común en los Estados Unidos.

Existen medidas y productos que podemos utilizar para evitar los efectos nocivos de la época y disfrutar sin preocupaciones. 

Los Expertos Recomiendan

El aumento de los rayos UV durante el verano no significa que tengamos que refugiarnos en nuestros hogares y salir hasta que el sol se haya escondido. Los expertos poseen una serie de recomendaciones a tomar en cuenta para disfrutar de estos días:

Alejarse del sol cuando los rayos son más fuertes, aproximadamente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Utilizar ropa protectora de rayos UV o sombreros de ala ancha para cubrirse el rostro, cabeza, orejas y cuello.

Usar anteojos de sol con buena cobertura que brinden 100% de protección contra rayos UVA (componen el 95% de la radiación UV que llega a la superficie de la tierra y atraviesa la epidermis) y UVB (que constituye el 5% de la radiación UV que llega a la tierra y puede penetrar muy profundo en la piel hasta llegar a las células de la dermis).

Evitar camas para broncearse.

Incluir en la cosmetiquera un protector solar, este producto minimiza el daño de los rayos UV en la piel, sobre todo si se trata de uno de amplio espectro o espectro completo, según la Mayo Clinic.

Un protector “resistente al agua” dura hasta 40 minutos mientras nadas o estás sudando y “muy resistente al agua” tiene una duración de 80 minutos. Lo más importante al momento de elegirlo es verificar su fecha de vencimiento y que te guste porque así te garantizas su uso.

Unos tips más: aplica una cantidad generosa del producto sobre la piel seca 15 minutos antes de salir al aire libre, colocándolo en todas las superficies de la piel que estarán expuestas al sol. Vuelve a aplicarlo cada dos horas e inmediatamente después de nadar o sudar mucho. No olvides que aunque el día esté nublado los rayos UV atraviesan las nubes.

Te presentamos nuestras propuestas para proteger la piel del sol